29/05/2016
¿Tienes alergia al polvo y a los ácaros? Te contamos unos trucos de limpieza para que al menos en tu casa estés cómodo.
Estornudos, cosquilleos de garganta, dolor de cabeza...todos ellos síntomas de que eres alérgico al polvo o a los ácaros, o ambos al mismo tiempo.
Según un reciente informe realizado por el Servicio de Alergología del Hospital Quirón y el Hospital Clínic de Barcelona, la mejor forma de evitar la multiplicación de los ácaros del polvo es mantener una escrupulosa higiene en todas las habitaciones de nuestra casa y, además, controlar factores ambientales como la temperatura y la humedad relativa.
Es muy importante, porque estos pequeños artrópodos son responsables de la alergia que sufre un millón de personas en nuestro país; de hecho, son el primer desencadenante de asma y el segundo de o rinitis.
1. Limpieza en profundidad. Haz la limpieza de la casa al menos una vez a la semana, aspirando el polvo de toda la casa, especialmente de los espacios donde se pasa más tiempo.
2. Mantén la humedad relativa por debajo del 50%: así reducirás el número de ácaros, que se localizan principalmente en espacios cerrados, por lo que conviene que ventiles bien todas las zonas (a diario) durante 20 minutos. Si la humedad no es muy alta, dificultarás la reproducción de mohos, que también producen asma.
3. Refresca el ambiente. Las altas temperaturas también favorecen el desarrollo de estos agentes patógenos. Intenta que la temperatura de tu casa permanezca siempre por debajo de los 25 ºC.
Con estos trucos de limpieza, los alérgicos ganarán en calidad de vida.