13/09/2022
Principios para desplazarse de modo correcto en un
medio hostil el cual se encuentra ocupado por personas e
instituciones que desean imponernos su voluntad.
Por regla general se desconoce que el tiempo y el espacio son de la
misma naturaleza, con rigor es lo mismo. Como sabemos el tiempo
es la conciencia del Creador, o si se quiere Dios. Los entes (materia)
por él creados y designados a evolucionar en su conciencia-tiempo
es lo que el sujeto consciente percibe como espacio. Desde esta
perspectiva se puede afirmar con certeza, que el espacio es la ilusión cuantificable del tiempo como conciencia del creador. Esto es lo que llevó a afirmar a un Superior que: “El espacio es un tiempo caído”.
Es de fundamental importancia conocer en su totalidad estos
conceptos de tiempo-espacio que a pesar de tener la misma
“naturaleza” se los mensura con parámetros distintos: Al tiempo con la ilusión de duración, y al espacio con la ilusión de extensión. Para una planificación estratégica son indispensables estas dos variables,
teniendo esta comprensión un agravante; y es cuando estas se la traslada al tiempo inmanente (conciencia) del Virya. La solución a
este problema se encuentra en lo que la Sabiduría Hiperbórea llama
“Simetría potencial inversa”. Conocer este “principio” es ni más ni
menos conocer la causa por la cual percibimos una parte de la
realidad en la cual el parámetro espacio-tiempo arriba citado tienen valores relativos (1) y/u oblicuos.
Tiene que quedar claro para el Virya, que esta guerra tiene lugar en lo
más significativo y profundo de su estructura arquetípica, en la cual
tienen las fortalezas sus enemigos que para peor de males cuentan
con aliados en su mundo habitual, por ejemplo, a todo aquello a lo
que le puso sentido no estratégico. Esta puesta de sentido es
proporcionalmente igual a La energía que estabiliza al ente en la
esfera de luz (conciencia). Es claro y patente que este movimiento
táctico es una acción de guerra del enemigo planificada en el “estado
mayor” de avanzada que la Sabiduría Hiperbórea le da el nombre de
“arma estratégica de la sinarquía; es decir: la Cultura.
Si en un enfrentamiento el guerrero se mueve en un tiempo lineal transcendente, este será táctico- relativo con respecto al espacio que será estratégico-constante. Si la planificación es asimétrica los
valores se invierten, pasando el tiempo a ser constante y el espacio
relativo. En el primer caso el tiempo es subjetivo y el espacio objetivo.
En el segundo caso, se invierten los términos; el tiempo es objetivo
siendo el espacio subjetivo. Esto está estrechamente relacionado a
como perciban la “realidad” las fuerzas en pugnas. Esto por dos
razones:
(1): Porque la superioridad en hombres, tecnología, logística etc. hace
a que se subestime al enemigo (2). En este caso se tomara al
espacio como estratégico (3) y al tiempo Táctico (4). Esto es
fundamental para aquel que se encuentre en inferioridad ante un
enemigo más fuerte (5). Daré un ejemplo:
Cualquiera sea el contexto axiológico en el cual el Virya tenga que
negar o afirmar una petición, criterio u opinión, tener que tener
siempre presente esta regla: ¡Jamás diga NO! Jamás se niegue de
plano; esto pone en guardia al interlocutor y hará que pierda espacio inmanente (consciente) indispensable para moverse de modo táctico
en el tiempo inmanente del interlocutor; esto es: manejar sus
emergencias. El Virya siempre tiene que manejar ambos espacios (el tiempo es manejado por añadidura), y el modo de hacerlo es tener
siempre una afirmación, y si esta es comprometida, tener una
posición ambigua. El objetivo de tal comportamiento es quitar el
estado de alerta al interlocutor, cosa que la negativa refortalecerá
dicho estado.
El “no” previamente evaluado tendría valor táctico siempre y cuando
lo que se quiera lograr es un aliado , en este caso el “si” tiene valor
estratégico,
La ventaja estratégica del Virya reside en el hecho de que el
interlocutor busca un cómplice y el Virya, imponer su voluntad.
Sintetizando: el Virya al decir “si” le ganará tiempo inmanente al
enemigo, y por ende espacio físico. El “no” hará que estas variables
sean capitalizadas por el enemigo, con el agravante que fortalecerá el
estado de alerta y Ud. lejos de ganar un aliado, habrá ganado un
enemigo con el agravante que Ud. ha quedado en desventaja
estratégica ¿Se entiende?
Este modo de moverse entre enemigos para nada es fácil, el
“combatiente” previamente se tiene que despojar de todo elemento
que el enemigo tácticamente “infiltró” en su “retaguardia”. Aludo aquí
a los componentes de la estructuraarquetípica que ofician de apoyo
logístico a los símbolos sagrados ¿Se entiende? En este contexto el
arma estratégica por autonomasia con la que cuenta el enemigo, es,
sin lugar a dudas, la mujer; o con más precisión, el arquetipo Dama.
De modo estimado Virya lector, que el enemigo a vencer es ni más ni
menos lo que se manifiesta en la mujer que amó, ama, o amará, para
el caso es lo mismo. Como en toda guerra el apoyo logístico es
fundamental, sin él, toda acción emprendida contra el enemigo está
condenada al fracaso. Demás está decirle estimado Virya, que esa
logística se encuentra en la Sabiduría Hiperbórea, sabiduría esta que
sin dudas leyó, pero no entendió con la profundidad que requiere la
lucha. Esto es, no le llegó el apoyo logístico necesario, que es lo
mismo decir, que no supo pedir lo que realmente necesitaba por
evaluar incorrectamente las variables en juego. Esto es: lo arriba
señalado con respecto al tiempo y el espacio.
Todo esto no es de difícil comprensión si se trata de una guerra
convencional en la cual entran en juego material bélico, combatientes,
logística etc. Lo realmente difícil es cuando este conflicto con su
posterior enfrentamiento acontece en un tiempo y un espacio no
definidos con un enemigo camuflado, cuando no disfrazado ¡Y para
peor que se lo considere aliado! (¿Se entiende?) (6) Seré más claro:
Aludo aquí a la mujer que dicen amar. Mujer esta que no es otra cosa
que la resultante psicológica, o si se quiere proyección de uno de los
cuatro aspectos femeninos expuestos en otros escritos, a saber: La
madre, la hija, la esposa y la hermana. Es una obviedad decir que
son a estas proyecciones las que llamo camuflaje o disfraz.
No nos vayamos por las ramas ¿Cómo enfrentar a tamaño enemigo,
máxime si el camuflado o disfrazado es el Uno?
Esto es así, porque “atrás” de todo símbolo sagrado o arquetipo
universal que es lo mismo, se encuentra Él como soporte estratégico
de toda relación, sea esta fasta (armónica) o nefasta (tensión
dramática) de la cual se alimentará con la energía psicofísica
producida por la tensión dramática de los “enamorados”
No se debe entablar combate “so pena” de grandes pérdidas (aquí las
pérdidas se miden en orientación y pureza de sangre) ¿Qué quiero
decir con esto?: 1). hay que identificar al enemigo y cuáles son sus
armas tácticas y apoyo logístico con los que cuenta. Aquí está claro
que el apoyo táctico lo aporta el designio, la logística es aportada por
la estructura arquetípica, o si se quiere la cultura. El poder disuasivo
estratégico aquí, es el mismo Uno.
2). El Virya tiene que tener un perfecto conocimiento de las fuerzas
con las que cuenta, tanto tácticas, logísticas y estratégicas. Aquí lo
táctico es aportado por el Vril y la predisposición gnóstica, el apoyo
logístico por la Sabiduría Hiperbórea, y el apoyo estratégico por la
fuerza espiritual aportada por el Paráclito en el continente místico
generado con actitudes graciosas por el Virya.
Para lograr la victoria, siempre el fin justifica los medios, siempre y
cuando las evaluaciones tácticas-estratégicas se planifiquen desde
un tiempo propio; esto es: fuera de las variables del tiempo
transcendente arriba señalado. De no ser así, los medios condicionan
el fin. Es una obviedad decir acá que el fin, es el objetivo de imponer la voluntad al enemigo. Esto es así, porque lo planificado desde el tiempo transcendente se contamina de preeminencias, elementos
estos que son una parte (concepto tajada) de la realidad que son las
que conforman las variables tácticas. Dicho de otro modo: el fin
estratégico justifica los medios a emplear siempre y cuando no se
hagan desde una parte de la realidad, que es lo mismo decir de un
tiempo no propio, de lo contrario será un error gnoseológico de las
evaluaciones de las variables en juego, error este que será
capitalizado por el enemigo, y el enemigo como quedo claro, es el
arquetipo Dama. Arquetipo este que es la actualización de unas de
las proyecciones de los cuatro aspectos femeninos arriba citados.
De modo estimado Virya, si Ud. está enamorado, se encuentra preso
de esta emoción, o está en vías de estarlo, Ud. se encuentra en
peligro de sucumbir de modo vergonzoso por ser derrotado por un
disfraz que nada le importará lo que ocurra con Ud. ¿No me cree?
Elija tres tangos al azar y por extensión cualquier canción de las
llamadas románticas, y escuche o lea sus letras. Si después de esto
no siente un profundo asco al grado de vomitar, o al menos una
pequeña arcada, mi querido Virya Ud. está perdido.
Trascribiré unos pensamientos-sentencias (con la correspondiente
interpretación desde la Sabiduría Hiperbórea) de un hombre que a mi
criterio conocía profundamente la interioridad de la mujer (el designio
diríamos). Este saber, este ver no fue gratuito; este hombre
excepcional con el cual estoy en deuda por lo que sus obras me
enseñaron, fue célibe, jamás puso sentido animal (sexual) en una
mujer, de ahí su visión objetiva y totalizadora (desde el presente
comprensivo diríamos nosotros). Solo aquel que ama profundamente
a la verdadera mujer puede conocerla; mujer que nunca encontró, por lo cual enloqueció. Me estoy refiriendo a unos de los filósofos más respetados por los Viryas despiertos, y más odiado por la piara
humana. Su nombre: Friedrich Nietzsche.