10/01/2023
Hábitos alimenticios de los roedores y características de los cebos
En contraste con los insectos plaga de granos almacenados y sus derivados cuyo daño se limita al mal manejo de estos productos, los roedores pueden perjudicar y contaminar dichos productos en todo momento, ocasionando pérdidas cuantitativas y cualitativas para el hombre.
Los roedores son omnívoros oportunistas, en su nicho ecológico es característico que prueben diversos alimentos y recordar su secuela nutricional. Son capaces de aprender rápidamente aversión por alimentos dañinos, particularmente las ratas de especies salvajes presentan neofobia y son reacios a probar nuevos alimentos. Llegan a detectar sabores como: dulce, salado, ácido, amargo (Charlotte C. Burn 2008).
El ratón doméstico prefiere granos de cereal y semillas y alimentos ricos en grasas y proteínas como: insectos, carne congelada, harinas, mantequilla, tocino, nueces, cacahuates, germen de trigo y dulces como el chocolate.
La dieta de las ratas que tienen crías tiene influencia en el sabor y olor de su leche. Las crías son sensibles a estas características teniendo preferencias a alimentos sólidos con el mismo olor y sabor. La rata noruega prefiere en su dieta granos de cereales, semillas, nueces, carnes, pescados y algunos tipos de frutos, teniendo preferencia a los alimentos frescos y rechazo a alimentos rancios, viejos o contaminados.
El sentido del gusto está altamente desarrollado y tienen el hábito de mordisquear y probar repetidamente las sustancias en su ambiente. Las ratas pueden rechazar alimentos previamente reconocidos como desagradables o haber sido asociados con alguna enfermedad. Esta habilidad impacta en la aplicación de rodenticidas ya que les permite rechazar los cebos (Universidad Nacional Autónoma de México).
Parámetros del cebo
La composición de los cebos rodenticidas deben de cumplir con ciertos parámetros para obtener una palatabilidad y que el cebado tenga éxito. El grano con el que sea elaborado el cebo debe tener la misma calidad apta para el consumo humano o animal. Un programa de cebado es ineficiente debido a la pobre calidad del grano. A los roedores no les gusta el grano que ha sido contaminado por otros roedores, que esta sucio, viejo, duro o rancio.
Con frecuencia el único criterio usado para la selección de un cebo es, que tan barato es. Un cebo pobre da un pobre control y el resultado es un programa de control más caro ya que debe ser repetido.
Cebos o materiales de cebo que son almacenadas pueden contaminarse por olores químicos y volverse no atractivos para roedores. Muchos tóxicos para el control de roedores no son tóxicos para insectos y los cebos preparados pueden quedar inservibles para su uso, por el daño provocado por insectos después de un periodo de tiempo.
El tratamiento mecánico de los granos puede mejorar la aceptabilidad de los roedores. Hay varias formas de aplastar, cortar, quebrar, prensar, aplanar o moler el grano, ser incorporados al cebo y lograr un mejor control de estos organismos.
Otros cebos de importancia son aquellos de composición mixta. Son cebos hechos a base de muchas combinaciones de granos, carne, pescado, harinas, almidones y azucares, los cuales suelen tomar la forma de galletas, pellets los cuales están formados por extrusión, peletizado, horneado, deshidratado o en combinación con ceras formando bloques.
La composición de los cebos puede ser mejorada con contenido proteico. Un contenido del 25 % es lo más optimo. Puede ser una combinación de vegetales y proteína animal (Smythe, W. R. 1976).
Fuente de las imágenes:
www.gob.mx
Revista muy interesante.