21/02/2020
Dato importante:
A 47 AÑOS DE LA TRAGEDIA
Nunca ha faltado en las peregrinaciones a San Francisco de Asís accidentes trágicos en los que más de una persona pierde la vida. Pero el 5 de Octubre de 1972 ocurrió la más grande tragedia que ha cobrado una peregrinación a Real de Catorce, tragedia que más que dolorosa ha creado mitos y leyendas a nivel nacional, desde predicciones a los peregrinos antes de abordar el tren, hasta apariciones de espíritus en el lugar de los hechos, al grado de existir documentales sobre dichas apariciones.
Esta es la historia:
Era el día cinco de octubre del año de 1972. La mayoría de los peregrinos que habían asistido a las fiestas patronales en Real de Catorce, cansados, desvelados, hambrientos, con frío y con los pies adoloridos, ya lo único que deseaban era llegar a Estacion Catorce para tomar el tren y comenzar el camino de regreso hacia sus hogares; acariciando la esperanza de que en el próximo tren a llegar hubiera asientos disponibles, para descansar de la larga caminata cuesta abajo del Real a la estación.
Pero los peregrinos jamás imaginaron que estaban comprando un boleto a su propia muerte, pese (según una leyenda) a la advertencia de un anciano quien a gritos pedía que bajaran del tren ya que la mayoría de los peregrinos precerian en dicho accidente.
El accidente, se dijo, ocurrió a las 23:25 horas del día 4 de octubre de 1972, en el llamado "Puente Moreno", en el estado de Coahuila.
En base a los datos técnicos se dio que el tren de la muerte estaba compuesto por 16 vagones de pasajeros con su respectiva maquina los cuales tenían un peso de 35 mil kilogramos cada uno, más aparte la maquina que pesaba alrededor de 500 toneladas. Hablamos de más de mil toneladas que esa noche del 4 de octubre de 1972 venían circulando por las vías cubriendo la ruta Real de Catorce- Saltillo.
Se supo que en carro de pasajeros cabían sentados 80 personas, pero debido a que hubo reventa de boletos fácil, viajaban 120 personas (peregrinos de todas las edades), los que sumados en cada uno de los vagones daban un total de 1920 personas, pero de este montón las autoridades federales minimizaron la cantidad y hablaron de que eran pocos los viajantes y al final de las tareas de rescate se dijo que pudieron recuperar mas de 230 personas.
Los ferrocarrileros que fueron detenidos en torno a este descarrilamiento eran el maquinista Melchor Sánchez Echevarria, el fogonero Ignacio Carrizales, el conductor Jesús Rocha que a un vive en esta capital, los garroteros Juan Juárez Alvarado, aun vivo, Rodolfo Fernández y Vicente Martínez Torres.
Las causas que originaron este accidente ferroviario fueron que los mismos vagones que se supo estaban enlistados como chatarra para ser enviados a la fundición de Altos Hornos de México, clasificados como "Mal Orden" clave B.O, también se dijo por voz de los maquinistas que los dos sistemas de frenado estaban reportados con fallas, las llamadas catarinas del freno manual no servían y el frenado por aire estaba fallado.
Total, que el tren con sus 16 vagones llenos a reventar con más de mil toneladas de peso, empezaron a rodar de bajada y se dice que esas paralelas tienen pendiente descendente de 3.75 hacia el norte, hasta que se hizo incontrolable por el maquinista y el conductor y al llegar al puente Moreno las pesadas unidades cayeron unas sobre otras, provocando el fallecimiento de mas de mil personas. Lo peor fue que las llamas hicieron presa de los peregrinos y dantesca era la visión donde los llantos y los gritos de los atrapados, quienes a la ves clamaban ayuda, y tiempo después hubo la llegada de miles de voluntarios como policías, bomberos, socorristas de la cruz roja, elementos del ejercito nacional asi como civiles, y titánicas eran las labores para sacar a los cientos de accidentados que estaban atrapados entre los hierros retorcidos.
Mas de 250 cuerpos fueron rescatados y embolsados, y conforme fueron reclamados por sus familiares, se pago a 80,000 pesos por persona fallecida. No todo cobraron estas indemnizaciones ya que hubo familias enteras que murieron sin que nadie las reclamara; muchos de los cuerpos no rescatados quedaron dentro del tren de la muerte y ahí bajo el puente citado fueran sepultados con todo y vagones. El gobierno Federal prefirió echarle tierra a este asunto tapando a cientos de pasajeros.
El presidente de la república, Luís Echeverría Álvarez envió al procurador general de la republica, el nefasto Ojeda Paullada, quien ordeno que golpearan a los conductores del ferrocarril accidentado para que se declararan culpables y dijeran que andaban borrachos a la hora del mencionado accidente, pero los detenidos no aceptaron. Los agentes de la PGR presionaron al director del hospital del ferrocarril, Luis Morales Benavides, quien valientemente no se presto para firmar unos dictámenes medico que señalaban a los implicados que estaban ebrios. Lo cual hicieron que presentara su renuncia.
Los lideres del sindicato de la sección 23 del STFRM "Héroe de Nacozari" defendieron a los maquinistas encarcelados y tras nueve años de lucha y gestión pudieron obtener su libertad.
Este Accidente Ferroviario quedo para la historia y que la noticia con el nombre de Saltillo dio la vuelta al mundo.
Elevemos una oración por el eterno descanso de estos peregrinos fallecidos
*fotografias cortesía de Pablo Noemí y Jorge Mendoza