07/06/2024
Ernest Hemingway, con veintitrés años, trabajaba como corresponsal en París.
Aspiraba a ser novelista y, durante las noches, escribía sus textos.
Un día, Hadley, su mujer, viajando para encontrarse con él en Suiza, perdió la valija que contenía todos los manuscritos y copias de las novelas en las que Hemingway había trabajado por años.
Perderlas fue un golpe devastador, pero Hemingway no se amilanó.
Decidió reescribirlas.
Y el apuro hizo que su estilo se volviese más conciso, con menos palabras, frases más cortas y párrafos más ajustados.
La maleta perdida lo hizo encontrar el estilo por el que se haría famoso y ganar el Premio Nobel de Literatura en 1954.
Transformar un desafío en una oportunidad para crecer es un modelo mental.
Un modelo mental emparentado con la teoría del caos y el efecto mariposa: en el mundo, nada está determinado y pequeños acontecimientos modifican el conjunto.
No podemos prever el casi imperceptible batido de alas de una mariposa que provoca una tormenta en otra parte del mundo y tampoco controlar el caos de los mercados cambiantes.
Pero, como Hemingway, podemos aprender a adaptarnos.
Enfrentar la adversidad como una oportunidad.
Tener una mentalidad de crecimiento ante las dificultades.
Aprovechar las restricciones para mejorar la creatividad.
Confiar en el gran cambio que aportan las pequeñas acciones.
Todo son modelos mentales útiles para enfrentar condiciones inesperadas.