25/07/2025
Quiero aclarar una situación que se ha hecho pública respecto a mi lavandería.
Recientemente, durante el servicio, un vestido resultó dañado debido a que la plancha se descompuso mientras estaba en uso. Fue un accidente, no algo intencional, y desde el primer momento me hice responsable.
A la dueña del vestido le ofrecí tres soluciones justas y viables:
1. Indicarme dónde se compro el vestido para reponerlo y yo quedarme con el vestido dañado.
2. Que ella se quedara el vestido y reembolsarle el 70% del valor del vestido.
3. Mandar a reparar el vestido, cubriendo nosotros los costos del arreglo.
Lamento mucho el inconveniente y entiendo su molestia, pero quiero dejar claro que nunca he negado mi responsabilidad ni me he negado a buscar una solución. Mi intención siempre ha sido actuar con transparencia y resolver cualquier problema que surja en mi negocio.
Gracias a quienes confían en mi trabajo y me conocen; seguiré esforzándome para dar el mejor servicio posible y evitar que algo así vuelva a ocurrir.