22/07/2026
Sembrar un árbol demasiado cerca de una vivienda puede generar problemas con el paso de los años, especialmente cuando se eligen especies de gran tamaño, raíces extensas o crecimiento muy rápido. Algunos ficus, sauces, álamos y ciertos bambúes desarrollan sistemas radiculares vigorosos que buscan zonas húmedas y pueden ingresar en tuberías agrietadas, levantar pisos livianos, deformar veredas o afectar estructuras que ya presentan fallas.
Esto no significa que las raíces normalmente rompan una cimentación sólida desde cero. El riesgo aumenta cuando existen fugas de agua, juntas abiertas, drenajes defectuosos, suelos expansivos o construcciones poco profundas. También deben considerarse el diámetro futuro del tronco, el tamaño de la copa, la caída de ramas y la acumulación de hojas sobre techos y canaletas.
Para espacios cercanos a la casa conviene elegir especies de porte pequeño o mediano, como algunos cítricos, callistemon, lagerstroemia, moringa o guayacán, manteniendo siempre una separación adecuada. Antes de sembrar, es importante conocer el tamaño adulto del árbol y localizar tuberías, muros, cisternas y sistemas de drenaje.