20/05/2023
Los amortiguadores en mal estado son un grave peligro para la conducción segura. Disminuyen el confort en el automóvil, dificultan el manejo del vehículo en carretera y aumentan la distancia de frenado más de 3 metros a unos 100 kilómetros / hora.
Si no cambias los amortiguadores a tiempo podrías tener problemas a la hora de hacer giros bruscos, esquivar algún obstáculo o hacer una frenada de emergencia. De hecho, los amortiguadores son considerados como uno de los tres pilares principales de la seguridad al volante junto a los frenos y los neumáticos. ¿Y no querrás romper ese triangulo de seguridad verdad?
Los amortiguadores delanteros y traseros deben ser sustituidos cada 60.000 kilómetros aproximadamente, aunque dependiendo del fabricante esta cifra puede variar hasta los 100.000 kilómetros. Teniendo en cuenta que a partir de los 30.000 kilómetros comienzan a perder eficacia y que muchos alrededor de los 100.000 kilómetros ya no amortiguan absolutamente nada, los 60.000 kilómetros es un buen momento para realizar el cambio.
Recuerda que si cambias un amortiguador también debes cambiar el otro del mismo eje. Si no lo haces, la estabilidad del vehículo disminuirá y la seguridad al volante sería mucho menor, por lo que no te arriesgues y cambia los dos amortiguadores a la vez.