13/07/2026
Hay días en los que uno se pregunta si de verdad merece la pena tanto esfuerzo.
Levantar un negocio no es abrir una persiana y esperar a que entre la gente. Son años de trabajo, de sacrificios, de jornadas interminables, de impuestos, alquileres, seguros, nóminas, préstamos… de arriesgar tu patrimonio y de dormir muchas noches pensando en cómo llegar a todo.
Y mientras tú intentas sacar adelante un proyecto con honestidad, llegan unos parásitos y deciden que tienen derecho a quedarse con lo que no es suyo. Tres robos en una misma semana. Tres. A plena luz del día. Con una sensación de impunidad que resulta desesperante.
Lo que más duele no es solo lo que se llevan. Es la impotencia. La rabia de sentir que quien trabaja, invierte y genera empleo parece estar cada vez más desprotegido, mientras quienes viven de perjudicar a los demás actúan sin el más mínimo respeto por el esfuerzo ajeno.
A pesar de todo, quiero expresar mi más sincero agradecimiento a la Guardia Civil de Los Palacios y Villafranca por su rápida actuación, su profesionalidad y el trato humano que hemos recibido en todo momento. En situaciones como esta, encontrarse con personas que hacen su trabajo con dedicación y empatía marca una enorme diferencia.
Nosotros seguiremos adelante. Porque rendirse no es una opción. Seguiremos levantando la persiana cada mañana, trabajando con la misma ilusión y defendiendo un proyecto que nos ha costado años construir.
Pero es inevitable hacerse una pregunta: ¿hasta cuándo vamos a tener que aceptar que quienes trabajan y cumplen con sus obligaciones sean los que carguen con las consecuencias, mientras quienes roban actúan con una sensación de total impunidad?