15/10/2015
COMO LIMPIAR LOS CRISTALES
Siguiendo la línea que veis, vamos a comentar la limpieza de los cristales de las ventanas.
Es una de las limpiezas menos agradables, me comenta todo el mundo. Acabas de limpiar los cristales y seguro llueve a los dos días. No es cierto, aunque lo parezca. Si así fuera será un buen motivo para cuando se necesite desesperadamente al gua en los campos.
Pero… vamos con ello. Primero vamos a comentar que antes de limpiar los cristales hay que dejar bien limpias las otras zonas de la ventana. Hay que limpiar y fregar los marcos, las persianas, las rejas –si existen-, todo ello antes y quedarán bien con agua limpia caliente, jabón neutro y mucha paciencia. No es complicado, pero si, muy pesado. No deben de olvidarse las esquinas, los bordes y todo bien seco, para que no le gotee la gota sucia al cristal. Este debe de ser lo último.
Los utensilios son agua caliente, jabón de fregar los cacharros –sobre todo su espuma- unos paños sin hilos, básicamente algodón muy lavado, y sobre todo una buena raqueta. Este utensilio es esa barra metálica con un borde de goma, que utilizan ágilmente los cristaleros.
Primero un buen fregado, dos veces si hace falta, para quitar todo la suciedad, para que nos quede limpia el agua que está en el cristal. Entonces llega la raqueta que seca todo el cristal. Si no estáis acostumbrados a usarlo hacerlo en línea recta –de arriba abajo-, montando un poco sobre el borde del paso anterior, para arrastra todo el agua. Es importante que si no hacéis todo el cristal entero, de una vez, repito es importante que sequéis la raqueta, todas las veces que la levantáis del cristal. No importa que queden algún borde o alguna esquina. La secáis inmediatamente con papel o con un paño seco y limpio.
Por último indicar que hay que secar totalmente el agua, que no quede ni una gota, porque es la cal del agua, la que aparece y deja esas huellas blancuzcas, que tan mal dejan la imagen del cristal, además de que se agarra la suciedad por ahí inmediatamente.