02/01/2017
"Al comenzar este nuevo año, miró con optimismo y emoción a lo que el futuro nos traerá. Ciertamente habrá desafíos, pero siempre habrá esperanza en el evangelio de Jesucristo. Harriet y yo oramos por todos ustedes quienes afrontan dificultades. Oramos que en el 2017 encuentren gozo y paz al vivir los principios del evangelio. Oramos que puedan sentirse inspirados de ser mejores discípulos de Jesucristo al amar a Dios y a al prójimo.
Permítame sugerirles que confíen en Dios y reorienten sus esfuerzos en el plan divino de felicidad que nuestro Padre Celestial ha preparado para nosotros.
Ustedes recordarán el relato del libro de Mateo, cuando un grupo de eruditos religiosos trató de atraer al Salvador una controversia y le pidieron que sopesara un asunto sobre el cual pocos pudieran estar de acuerdo.
-Maestro -le preguntaron-, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley?
La respuesta del Salvador es tan aplicable hoy como lo fue hace 2.000 años:
"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.
"Este es el primer y gran mandamiento.
"Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
"Sobre estos dos mandamientos cuelgan toda la ley y los profetas".
Este año, les animó a enfocarse en los dos grandes mandamientos. Si su enfoque, pensamientos, y esfuerzos están centrados en aumentar su amor al Dios Todo Poderoso extendiendo nuestros corazones y acciones a otros, todo lo demás caerá en su lugar."
Dieter F. Uchtdorf