Sexología sin Tabú- Zoraida Carretero

Sexología sin Tabú- Zoraida Carretero Sexología Integral

11/10/2026

Un orgasmo no es un examen que se aprueba o se suspende.
No todas las personas lo sienten igual.
No siempre dura lo mismo.
No siempre se siente con la misma intensidad.
Y no tiene por qué ocurrir cada vez que hay s**o.
Puedes disfrutar muchísimo y no llegar al orgasmo.
Puedes tener un orgasmo y que el encuentro no te haya resultado especialmente satisfactorio.
Puedes necesitar más o menos estimulación según el día, el momento o la situación.
Y sí: también puedes tener varios orgasmos… o ninguno.
Además, orgasmo y ey*******ón no son exactamente lo mismo. Pueden estar relacionados, pero son respuestas diferentes.
Por eso, convertir el orgasmo en el objetivo obligatorio de cualquier encuentro sexual puede hacer que nos olvidemos de todo lo que ocurre mientras tanto.
Porque el placer no debería medirse únicamente por ese momento final. 😉
¿Cuántas de estas cosas te habían explicado alguna vez?

09/10/2026

¿POR QUÉ NOS PREOCUPA TANTO PARECER “BUENOS EN LA CAMA”? 👀

Porque muchas veces entramos en la sexualidad pensando que tenemos que demostrar algo.

Que sabemos qué hacer.
Que tenemos experiencia.
Que nuestro cuerpo gusta.
Que sabemos dar placer.
Que vamos a conseguir que la otra persona llegue al orgasmo.
Que no vamos a “fallar”.

Y mientras tanto, en nuestra cabeza:

“¿Lo estaré haciendo bien?”
“¿Le estará gustando?”
“¿Estará comparándome?”
“¿Se habrá dado cuenta de que estoy nervioso/a?”

Y cuanto más pendientes estamos de la actuación…

menos presentes estamos en lo que estamos sintiendo.

El s**o no es una prueba práctica.
No hay una nota al final.
No existe una única manera de hacerlo “bien”.

Y esto sirve tanto si tienes pareja como si tienes encuentros ocasionales, seas hombre o mujer, tengas la orientación sexual que tengas.

Porque quizá ser “bueno/a en la cama” tenga menos que ver con saber hacerlo todo y mucho más con saber escuchar, comunicar, preguntar, poner límites, expresar lo que te gusta y estar dispuesto/a a descubrir qué funciona para cada persona.

No tienes que ser perfecto/a.

Tienes que poder estar presente.

💬 ¿Cuánto crees que influye la presión por “hacerlo bien” en nuestra forma de disfrutar?

08/10/2026

A veces parece que existe un manual secreto de cómo deberíamos vivir nuestra sexualidad:

Cuánto deseo deberíamos tener.
Cuántas veces deberíamos tener s**o.
Cuánto debería durar.
Cómo debería ser un orgasmo.
Quién debería tomar la iniciativa.
Qué prácticas “tocan” en una relación.
Cómo debería responder nuestro cuerpo.

Y cuando alguien se sale de ese guion…

🚨 “Tienes un problema sexual”.

Pero salirse de la norma no significa automáticamente tener un problema.

No existe una única forma correcta de vivir el deseo, el placer, la intimidad o las relaciones sexuales.

Una frecuencia diferente, una forma diferente de excitarse, necesitar más tiempo, no llegar al orgasmo siempre o no tener interés en determinadas prácticas no convierte a nadie en “anormal”.

Ahora bien, tampoco significa que haya que aguantar algo que genera malestar.

La pregunta quizá no debería ser:

“¿Esto es normal?”

Sino:

“¿Esto me genera malestar, limita mi vida sexual o es algo que quiero cambiar?”

Porque la sexualidad no necesita parecerse a la de la mayoría para ser válida.

La diversidad sexual también está en las formas de vivirla. 🌱

💬 ¿Qué crees que hemos convertido en “normal” cuando, en realidad, solo es una de muchas posibilidades?



**o

06/10/2026

Hay personas que necesitan contacto físico para dormir.
Otras necesitan espacio.
Algunas empiezan la noche abrazadas y a los diez minutos cada una está en una punta de la cama. 😂
Y otras prefieren darse un beso, desearse buenas noches y dormir sin tocarse.
¿Significa que se quieren menos?
No.
La forma en la que necesitamos contacto físico puede ser diferente incluso dentro de una misma relación.
Y esto vale para cualquier pareja o vínculo, independientemente de cómo esté formado.
Porque intimidad no significa estar pegados 24/7.
También es poder decir:
“Hoy necesito que me abraces.”
“Hoy necesito dormir a mi aire.”
“Quédate cerquita, pero no me toques.”
Y que ninguna de esas necesidades se convierta automáticamente en “ya no me quiere” o “ya no le atraigo”.
Dormir juntos debería ser un lugar de descanso, no otro examen de amor. 😉
¿Tú eres de dormir abrazado/a o necesitas tu parcela de cama?

Hoy recibo una mención honorífica de la Policía Nacional y me siento profundamente orgullosa. ❤️Orgullosa del reconocimi...
05/10/2026

Hoy recibo una mención honorífica de la Policía Nacional y me siento profundamente orgullosa. ❤️

Orgullosa del reconocimiento, pero sobre todo del esfuerzo, el trabajo duro y el compromiso que hay detrás.

Trabajar con personas víctimas de trata significa encontrarte con historias muy duras, pero también con la posibilidad de acompañar, proteger y aportar un pequeño punto de apoyo cuando más se necesita.

Este reconocimiento lleva mi nombre, pero no es solo mío. Es también de mis compañeros y compañeras voluntarias que, con su tiempo, su esfuerzo y su humanidad, hacen que mi día a día y mi trabajo sean un poquito más fáciles de llevar.

Hoy toca celebrar con humildad y gratitud. Porque nadie hace nada importante completamente solo.

Y mañana, seguir trabajando. 💚


04/10/2026

No siempre aparece de golpe.
No siempre empieza en los genitales.
Y, sobre todo, no funciona igual para todas las personas ni en todos los momentos.
Puedes sentirte mentalmente excitado/a y que tu cuerpo no responda como esperabas.
Puedes tener una respuesta corporal y no sentir deseo de continuar.
Puedes empezar sin demasiadas ganas y, con el contexto adecuado, que la excitación aparezca después.
Y también puede ocurrir que simplemente no aparezca. Y eso, por sí solo, no significa que haya un problema.
La excitación depende de muchas cosas: el contexto, la seguridad, la conexión, el estrés, el cansancio, la atención, las experiencias previas, los estímulos...
Así que quizá deberíamos dejar de pensar que el cuerpo tiene un botón de ON/OFF.
La sexualidad humana es bastante más interesante que eso. 😉
¿Te habían explicado alguna vez que excitación, deseo y respuesta corporal no son exactamente lo mismo?

02/10/2026

Puedes comprar un champú para tu pelo, una crema para tu piel, un masajeador para la espalda…

Pero entras en una tienda erótica y de repente parece que estás haciendo algo ilegal. 😂

Miradas.
Nervios.
“¿Y si me ve alguien?”
“¿Qué van a pensar?”
“¿Para qué lo quiero?”

Y muchas veces la vergüenza no tiene tanto que ver con el producto como con todo lo que hemos aprendido sobre nuestra sexualidad.

Que hablar de s**o es incómodo.
Que el placer es algo que se hace “a escondidas”.
Que ciertos productos significan que tienes un problema.
Que si estás en pareja, utilizarlos implica que algo falla entre vosotros.
O que si estás a solas, tienes que esconderlo todavía más.

Y no.

Un producto destinado a la sexualidad puede utilizarse a solas, en pareja o simplemente formar parte de la exploración y el conocimiento del propio cuerpo.

No es una obligación, ni mejora automáticamente tu vida sexual.

Pero tampoco debería darte vergüenza elegir algo que te apetece, te resulta útil o simplemente quieres probar.

Porque cuidar y explorar nuestra sexualidad también puede formar parte del autocuidado.

Y quizá ha llegado el momento de dejar de comprar estas cosas con cara de estar haciendo algo malo. 😏

💬 ¿Te daría vergüenza encontrarte a alguien conocido comprando un producto sexual?


01/10/2026

No todas las personas llegan al s**o desde el mismo lugar.

Para algunas, el s**o es una forma de conectar: compartir intimidad, sentirse cerca, disfrutar juntas/os y reforzar el vínculo.

Para otras, ocurre al revés: necesitan sentirse conectadas, seguras, cómodas o emocionalmente cercanas para que aparezcan las ganas de s**o.

Y aquí está lo interesante:

👉 Puede que tú necesites primero conexión para que aparezca el interés sexual.

👉 Puede que tu pareja encuentre precisamente en el s**o una manera de generar conexión.

👉 O puede que dependa del momento, de la relación o incluso del día.

Por eso, cuando dos personas funcionan de manera diferente, es fácil que aparezcan malentendidos:

“Si me quisieras, tendrías ganas.”

“Si tuviéramos s**o, nos sentiríamos más cerca.”

“Necesito sentirme cerca para querer s**o.”

Y quizá ninguna de las tres personas esté equivocada.

La sexualidad no funciona igual para todo el mundo, independientemente de su género, orientación sexual o tipo de relación.

La clave está en entender desde dónde vive cada persona la intimidad y encontrar un punto de encuentro.

Porque a veces no necesitamos tener más s**o.

Necesitamos entender qué significa el s**o para cada uno/a. ❤️

💬 ¿Tú dirías que necesitas conexión para querer s**o o que el s**o te ayuda a sentir conexión?

**o

29/09/2026

¿HAY QUE CONTARLE A TU PAREJA TODAS TUS FANTASÍAS? 👀

Respuesta corta: no.

Tener una fantasía no significa necesariamente querer hacerla realidad.

Y compartirla tampoco debería convertirse en una obligación dentro de una relación.

Hay fantasías que nos gusta contar, otras que preferimos guardar para nuestra intimidad y otras que quizá solo nos resultan excitantes precisamente porque pertenecen al terreno de la imaginación.

En cualquier tipo de relación —monógama, abierta, poliamorosa, sexual o afectiva— la intimidad también incluye poder decidir qué compartes, cuándo lo compartes y qué prefieres reservarte.

Eso sí: si decides compartir una fantasía, tu pareja tampoco tiene que querer llevarla a la práctica.

Porque fantasía ≠ propuesta
y compartir ≠ obligación de hacerlo.

La clave no está en contarlo todo.

Está en poder hablar de sexualidad con suficiente confianza como para que exista espacio para el deseo, la curiosidad, los límites y también para el “esto me lo quedo para mí”.

💬 Y tú, ¿crees que en una pareja hay que contarlo todo?



28/09/2026

Porque sentirse deseado/a no siempre tiene que ver únicamente con querer s**o.

Para algunas personas, sentirse deseadas puede conectar con sentirse atractivas, reconocidas, importantes o conectadas con alguien.

A veces buscamos esa mirada que dice:

“Te veo.”
“Me gustas.”
“Me atraes.”
“Te elijo.”

Y puede pasar tengas pareja o estés soltero/a.

Pero aquí hay algo importante:

Necesitar sentirte deseado/a no significa necesariamente tener baja autoestima.

Puede formar parte de nuestras necesidades afectivas, de cómo hemos aprendido a relacionarnos, de nuestras experiencias o simplemente de la importancia que damos al deseo dentro de nuestros vínculos.

El problema aparece cuando necesitamos constantemente la confirmación externa para sentirnos bien con nosotros/as mismos/as.

Porque entonces podemos acabar dependiendo de que alguien nos mire, nos busque, nos desee o nos confirme que seguimos siendo atractivos/as.

Y quizá la cuestión no sea dejar de querer sentirnos deseados/as.

Quizá sea poder disfrutar de esa sensación sin necesitarla para saber cuánto valemos. ❤️

💬 ¿Para ti sentirse deseado/a es una necesidad, un plus o algo que no tiene demasiada importancia
Atracción Autoestima Parejas

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Badajoz

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