13/07/2022
TAN ZENE TAN YO 😎
Hace unos 6 meses, mi vecino me pidió la contraseña de Internet.
Se la di porque no cuesta nada y porque me llevo bien con él. Ayer, volvía a casa y él estaba en la puerta. Me detuve y hablamos un poco como de costumbre, y me dijo felizmente que ahora tiene Netflix. Luego, bromeando, dije: «He estado trabajando duro, apenas tengo tiempo para mirar televisión, pero es genial…¿entonces me prestas la contraseña para ver algunos programas?».
Su esposa, que estaba regando el jardin dijo: «No podemos dársela porque yo soy quien paga y además no se debe compartir».
¡Reinó un silencio total!
El hombre se disculpó en voz baja y le dije que no había problema. Seguimos hablando de otras cosas y finalmente entré en mi casa. Poco tiempo después la esposa de mi vecino salió a llamarlo, estaba nerviosa, y decía que la televisión no estaba funcionando. Entró y yo miré por la ventana. Después de unos minutos, él y su esposa vinieron a llamarme y me dijeron que la red no funcionaba, que la contraseña de su Netflix no ingresó, que si podían usar mi Internet ... Los miré y les dije: «Lo siento pero cambié la contraseña de Internet, yo soy quien paga y no es para compartir».
La esposa se puso roja e intentó discutir, le dije: «Señora, yo tengo mi Internet y usted tiene su Netflix, todo está bien y todos estamos felices». Se volvieron y cerraron la puerta. Nunca me volvieron a hablar”.
Moraleja y lección aprendida:
- La amistad tiene que ser recíproca.
- El amor tiene que ser recíproco.
- El afecto tiene que ser recíproco.
A partir de hoy tengo la intención de devolver silencio con silencio, ausencias con ausencias, afecto con afecto, amistad con amistad y lealtad con lealtad. No más vivir sentimientos unidireccionales. ¡Los sentimientos tienen que ser bidireccionales!
Aunque uno da sin esperar algo a cambio, en el momento oportuno siempre debe existir reciprocidad.
-PORQUE NO ME CREO YO SOY 💪