02/11/2016
Ésta arcilla es de origen marroquí y se recoge en forma de piedras en las Montañas del Atlas. Se forma por la descomposición de las rocas por la acción del viento y del agua por lo que es muy rico en oligoelementos y sales minerales. Se ha ido utilizando tradicionalmente tanto para el cuidado e higiene de la piel y el cabello, como en el lavado de telas y utensilios. Hoy en día es un cosmético imprescindible en el hammam (baños árabes).
Es un producto 100% natural, rico en silicio, magnesio, hierro, calcio, potasio y sodio. Es purificante, astringente e hipoalergénico y no contamina el agua. No contiene tensioactivos ni aditivos químicos.
Aporta numerosos nutrientes y minerales, más que ninguna otra arcilla, a la vez que limpia y absorbe el exceso de grasa e impurezas. Su uso continuado rejuvenece y fortalece los tejidos, respetando la barrera hidrolipídica y protegiendo las glándulas sebáceas de la piel y del cabello, por lo que mejora el estado y la calidad de éstos. Su particularidad es que es jabonosa, esto favorece la penetración de las sustancias activas.
Se puede utilizar en el rostro, cuerpo y cabello:
Cabello:
Actúa como un champú natural que limpia, elimina las impurezas y células muertas y desengrasa el cuero cabelludo sin irritarlo. Deja el pelo suave y brillante dándole volumen y eliminando la caspa.
Su uso continuado reduce la necesidad de lavar el cabello tan frecuentemente, pues reduce la producción de sebo en el cuero cabelludo sin resecarlo.
Piel:
Limpia profundamente y purifica la zona ejerciendo una suave acción exfoliante regenerando la piel y eliminando las células muertas. Activa la circulación, elimina toxinas y tonifica la epidermis.
Elimina los puntos negros y cierra los poros, dejando la piel luminosa y mate. Tiene propiedades cicatrizantes y antibacterianas. Es un excelente tratamiento para el acné y psoriasis y atenúa la rosácea.
Se encuentra naturalmente de dos maneras, en polvo o en lascas (láminas pequeñas). En Costa Rica, está disponible su presentación en polvo (100 gramos).