30/03/2026
Hoy despedimos con profundo respeto y tristeza a un ser humano invaluable, cuya presencia dejó una huella imborrable en cada uno de nosotros. Juan no solo fue un compañero, sino un ejemplo constante de humildad, tranquilidad y vocación de servicio, cualidades que definieron su vida y marcaron nuestro camino.
Su forma de ser, siempre serena y generosa, nos enseñó el verdadero significado de la calidad humana. En cada gesto, en cada palabra y en cada acto, reflejaba la nobleza que lo caracterizaba y que hoy recordamos con admiración y gratitud.
No decimos “hasta nunca”, porque quienes dejan una huella tan profunda jamás se van del todo. Decimos “hasta luego”, con la certeza de que donde quiera que esté, ha encontrado la paz eterna que merece.
Juan, gracias por todo lo que fuiste y por todo lo que nos brindaste. Hoy, desde este equipo de trabajo que tuvo el privilegio de conocerte, elevamos este homenaje en tu memoria, recordando con cariño tus ocurrencias, tu alegría y, sobre todo, tu gran corazón.
Tu ausencia deja un vacío inmenso, pero también un legado que vivirá por siempre en nosotros.
Paz en tu tumba.