24/07/2017
Jorge Chacón es venezolano y es el primer latinoamericano en graduarse en la Universidad Estatal de Novosibirsk, la mejor universidad de Siberia y una de las tres mejores universidades de Rusia. Terminó la maestría en Economía, especializada en gerencia de petróleo y gas, con uno de los promedios más altos de la Facultad y además, recibió calificación sobresaliente en su tesis de grado, en la cual investigó sobre métodos de optimización matemática para modelos de inversión en petróleos pesados. En el 2016 Jorge obtuvo el tercer puesto en la Conferencia Científica Internacional, realizada por su universidad.
A finales de la década del 50 se fundó Akademgorodok (literalmente Ciudad Académica). El lugar escogido para hospedar esta nueva ciudad, enfocada exclusivamente en la investigación científica, fue la región de Novosibirsk, en el sur de Siberia. Las temperaturas en esta región bajan a 40 grados bajo cero en invierno y oscilan entre menos 10°C y menos 30°C en otoño y primavera. Es el lugar más frío e inhóspito del planeta. Esta ciudad alberga la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias, que incluye más de 30 institutos de investigación en áreas como física nuclear, geología, bioquímica, bacteriología, economía, matemáticas, entre otros. Muchos de los científicos que han trabajado acá han obtenido los más altos reconocimientos de Rusia y del mundo, por ejemplo Premios Nobel (economía) y Medalla Fields (matemática). Además, Akademgorodok es el segundo lugar del mundo con más científicos por kilómetro cuadrado del mundo, después de Sillicon Valley.
A esta ciudad llegó en Julio de 2015 Jorge Chacón Solar, oriundo de San Cristóbal, Estado Táchira. Fueron varias las razones por las cuales tomó la decisión de viajar hasta el otro lado del planeta. La primera de ellas, el deseo de superarse y de seguir estudiando y aprendiendo, con el objetivo de poner sus conocimientos al servicio de Venezuela en un futuro cercano. Además, fue el único latinoamericano en recibir una beca completa por parte del gobierno de Rusia para estudiar una maestría en esta universidad, considerada una de las más elitistas del país (tienen solo 6,000 estudiantes). En tercer lugar, fue admitido a estudiar una maestría en economía, enfocada en gerencia de petróleo y gas, en un país que es potencia mundial en producción de petróleo y gas, un área que tiene mucha relevancia para el desarrollo de Venezuela. Por último, tendría la oportunidad de aprender un nuevo idioma, considerado uno de los más difíciles del mundo, el cual sumaría a su lista de idiomas (ya habla Español, Inglés e Italiano).
La experiencia siberiana fue tan gratificante como exigente y difícil. Durante el invierno, a los 40°C bajo cero, se le debe sumar que solo hay 6 horas de luz solar al día, y que el viento puede ser tan fuerte que al impactar contra los ojos, cargado como está de partículas de nieve, hace que estos lagrimeen, solo para que inmediatamente las lagrimas se congelen y creen un maquillaje de nieve en cejas y pestañas.
Considerando que no tenía el apoyo del gobierno venezolano y que la situación en Venezuela hacía prácticamente imposible recibir recursos familiares desde el país, para sostenerse económicamente Jorge buscó múltiples trabajos, pero de todos fue rechazado. Se mantenía dando clases particulares de Español, pero los comienzos fueron en extremo difíciles. En la primera lección, no se percató que a la hora en la que terminaba la clase (sábado, 09 pm) no había transporte de regreso a su casa y por lo tanto le tocó caminar 50 minutos a 25 grados bajo cero en medio de la oscuridad para poder volver. En otra ocasión, saliendo de dar una clase a las pocas semanas de haber llegado, dos policías rusos lo vieron en el metro y, quizás confundiéndolo con alguien más, lo llevaron a la estación de policía para interrogarlo en ruso durante una hora, sin que él supiese hablar el idioma, preguntándose el porqué de su presencia en la zona. Al pasar el tiempo, Jorge logró hacerse un nombre en la ciudad como profesor de nuestro idioma y a la fecha ha dado más de 200 horas de clase a decenas de estudiantes rusos, incluso en su universidad. También fue contratado como profesor de matemáticas avanzadas a niños genios rusos, y enseña en inglés a un brillante y selecto grupo de alumnos en las instalaciones de la Facultad de Física y Matemáticas de su universidad (considerada una de las mejores 50 del mundo), así como en las instalaciones del Instituto de Matemáticas Subolev, perteneciente a la Academia Rusa de Ciencias, que tiene un prestigio de clase mundial.
A finales del año 2016, fue escogido por el Gobierno de la Federación Rusa para participar en el Foro Ártico, el evento juvenil más elitista de Rusia, al que asiste la plana mayor del gobierno de ese país (incluido el Presidente Vladimir Vladimirovich Putin). Durante una semana, Jorge compartió con 150 estudiantes rusos escogidos de todo el país, así como 20 estudiantes científicos extranjeros y 10 personajes sobresalientes de minorías étnicas del Norte de Rusia. En este evento participaban también eminentes científicos y técnicos, desde ingenieros espaciales, abogados expertos en derecho internacional y médicos, hasta geólogos y geofísicos, pasando por viceministros, ministros y Héroes de Rusia. El objetivo de este evento era proponer un plan de desarrollo integral para la zona de Arcángel, en el ártico ruso. Jorge puso en alto nuestra bandera al encargarse de desarrollar una propuesta energética que volvía económicamente rentable las inversiones en energías renovables que se podrían hacer en esta región. Su equipo recibió reconocimientos por parte de expertos del gobierno regional de Arcángel y del Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia. Jorge fue el único latinoamericano en ser invitado a este evento.
No es la primera vez que Jorge salta las barreras y rompe cualquier esquema. Se graduó como Bachiller en Colombia a los 12 años y entró a estudiar Economía en la Universidad Nacional de Colombia a los 13, después de aprobar uno de los exámenes de admisión más difíciles del continente. Es el bachiller más joven de Venezuela, de Colombia, y tal vez uno de los más jóvenes de toda América Latina. En la mitad de la carrera, por razones personales, cambió de universidad y a los 19 terminó economía en la Universidad de los Andes, Bogotá. Paralelamente estudiaba Ciencias Políticas, carrera que no pudo terminar por la caída del Bolívar.
Terminada su maestría, planea seguir formándose estudiando un PhD (Doctorado), sea en Economía Matemática o en Matemática Computacional. Desde la distancia, apoyó la creación de Color Porvenir, un programa gratuito de enseñanza de idiomas con sede en Barquisimeto, Estado Lara; y también es asesor de Debate Criollo y Venezuela de Primera, ONGs que trabajan por mejorar la condición de vida de los venezolanos.
Actualmente Jorge está enfocado en crear Henkki, una plataforma financiera que cambiaría radicalmente la manera en la que se solicitan préstamos. Basado en su propia experiencia personal como inmigrante, viendo que no podía pedir un crédito ni una tarjeta de crédito por no tener papeles de residencia ni ingresos formales, Jorge construye esta plataforma en la que cualquier persona puede dar y recibir créditos a y desde cualquier otra persona en cualquier lugar del mundo, sin burocracia ni documentos, de manera automática e inmediata, en cualquier moneda y con tasas de interés y plazos variables, con una garantía del 100% que no perderá el dinero. Esto significa que una persona en Caracas podría pedir y recibir un préstamo inmediatamente de otra persona en Moscú, Hong-Kong o Buenos Aires, sin que se conozcan personalmente y quienes dan el préstamo, tendrían asegurado el pago del dinero. El potencial económico de este proyecto es multimillonario. Aunque la plataforma está todavía en versión de prueba, ya tiene usuarios en Venezuela, España, Perú, Chile y Brasil.
Pueden leer la experiencia de este venezolano en Rusia en su muy recomendado blog:
undianormalenrusia.blogspot.com
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