09/09/2026
Estábamos trabajando tranquilos hasta que un viejo pozo resumidero decidió hacer su aporte a la jornada: se vino abajo… y con él, vino un perfume que nadie había pedido.
La máquina terminó adentro, el equipo tuvo que ponerse manos a la obra y, por unos minutos, el trabajo se convirtió en una operación de rescate con aroma incluido.
Por suerte, nuestro equipo respondió rápido y también se sumaron personas que se solidarizaron con la situación y dieron una mano.
La máquina salió. El pozo quedó atrás.
El olor… ese probablemente tarde un poco más.
Cosas que pasan trabajando en el campo. Lo importante es tener equipo para resolverlas.