01/02/2018
RATAS Y RATONES - DESRATIZACIÓN.
Desratización con total garantía
La Desratización o Control de Roedores es el proceso que consiste en eliminar ratas y ratones que implica un conocimiento profundo de su hábitat, comportamiento y biología para un efectivo control de la plaga.
Desratización a Particulares y Empresas
Nuestros servicios de Desratización se adaptan a las necesidades de cada cliente ya sean particulares o empresas. Tras una evaluación inicial del estado de infestación de su propiedad por uno de nuestros técnicos expertos y en función de sus necesidades le propondremos la mejor solución.
- La prevención es la mejor estrategia para una buena
En Control de Plagas, no actuamos solamente cuando el problema ya es inevitable, también realizamos completos planes preventivos para que nuestros clientes no tengan que sufrir las consecuencias derivadas de una plaga de ratas o ratones.
Con su inagotable capacidad para roer, las ratas pueden echar a perder gran cantidad de alimentos y elementos constructivos del edificio como el cableado eléctrico, marcos de puertas, estructuras de madera, etc.
Las Ratas son un problema muy común
Las ratas prosperan donde hay gente, pero es importante mantenerlos alejados de los ambientes interiores. En el interior son una amenaza para nuestra salud y pueden causar mucho daño tanto a los alimentos y elementos como cables eléctricos y material aislante.
- La biología reproductiva de las Ratas
Los roedores son mamíferos vivíparos, es decir, las crías se desarrollan en el interior de la madre durante unos 19-22 días y cuando se completa el desarrollo salen al exterior mediante el parto. Las crías de roedores nacen sin pelo y con los ojos y los oídos cerrados. Durante las primeras semanas se alimentan de leche materna y en 2-4 semanas en función de la especie se produce el destete. Las hembras suelen dar a luz unas 4-12 crías en cada parto, unas 20-35 crías durante toda su vida, que suele ser de aproximadamente un año. Las crías maduran sexualmente a los 2-3 meses.
- Comportamiento y actividad
Los roedores son animales territoriales que viven en colonias. Cada colonia tiene un macho dominante, una o más hembras, varios machos subordinados y las crías de camadas recientes. En este contexto, se produce una lucha constante entre los machos jóvenes y los machos dominantes por la posesión del territorio.
Los roedores tienen una actividad principalmente nocturna. En el caso de las ratas y a diferencia de otros roedores, crean madrigueras. En el caso de la rata común o de alcantarilla la madriguera es subterránea, y a medida que va creciendo la población se expande y se conecta a otros escondites creando una compleja red de túneles subterráneos. En el caso de la rata negra o de tejado las madrigueras suelen ubicarse en árboles, vigas del techo, áticos o huecos de los techos o de las paredes, y raramente son subterráneos.
- Las Ratas y su alimentación
La alimentación de las ratas y otros roedores es básicamente omnívora, aunque suelen haber preferencias en función de la especie. Así, los ratones tienen preferencia por los granos de cereal, la rata común por la carne y la rata negra por la fruta, la verdura, los cereales y las nueces.
- A las Ratas les gusta roer
Con su inagotable capacidad para roer, ratas y otros roedores pueden echar a perder gran cantidad de alimentos y elementos constructivos del edificio (cableado eléctrico, marcos de puertas, estructuras de madera, etc.). Para evitarlo, es importante impedir la entrada de las ratas al interior de los edificios, bloqueando las entradas y sellando las grietas, por pequeñas que sean.
- Descubre nuestros consejos para evitar la entrada de roedores en tu propiedad.
- Las Ratas son animales muy ágiles
Las roedores pueden pasar a través de oberturas muy estrechas. Así, un ratón puede pasar a través de un agujero de 6-7 mm (el diámetro de un bolígrafo) y una rata lo hace a través de un agujero de 20 mm. Además, son buenas nadadoras y buenas escaladoras, pudiendo subir y bajar por bajantes verticales.
- Las Ratas son un riesgo para la salud
La actividad roedora de estos animales puede causar graves daños estructurales y eléctricos en los edificios afectados. Además, pueden constituir un vector de transmisión de enfermedades a los humanos como la rabia, el cólera, la peste, la hepatitis o la salmonelosis.
El contagio de enfermedades se puede producir por contacto directo a través de una mordedura o de forma indirecta por la ingesta de alimento o agua contaminada que haya estado en contacto directo con los roedores o sus excrementos.
RATONES
Los Ratones son un problema muy común
Los ratones prosperan donde hay gente, pero es importante mantenerlos alejados de los ambientes interiores. En el interior son una amenaza para nuestra salud y pueden causar mucho daño tanto a los alimentos y elementos como cables eléctricos y material aislante.
Los ratones son uno de los principales grupos de roedores comensales. Los roedores comensales son los que viven en estrecha relación con el ser humano, infectando casas, huertos, campos o instalaciones de almacenamiento de alimentos. La principal especie de ratón comensal es el ratón doméstico (Mus musculus), aunque el ratón de campo (Apodemus sylvaticus) invade ocasionalmente naves o almacenes de comida, y raramente entra en edificios habitados.
El ratón doméstico es originario de Asia central y llegó a America escondido en barcos de mercaderías. Debido a su pequeño tamaño y a su gran adaptabilidad al ambiente, el ratón domestico puede sobrevivir casi en cualquier parte. Además, su gran capacidad reproductiva hace de esta especie el segundo mamífero más abundante de la Tierra (el primero es el ser humano).
El ratón doméstico posee un cuerpo delgado y pequeño. Los adultos pesan unos 25-30 gramos. Tienen las orejas grandes y una gran cola tan larga como la cabeza y el cuerpo juntos. Suelen ser de color gris oscuro en el lomo y gris claro en el vientre, pero existen numerosas variaciones a este patrón, desde ratones albinos a ratones negros o con manchas negras y blancas.
El ratón de campo se diferencia fácilmente del ratón doméstico por tener unas orejas más pequeñas y por el pelaje, que es de color marrón anaranjado en el lomo, amarillento en los flancos y blanco en el vientre.
- Biología del Ratón Doméstico
Los ratones, como la mayoría de roedores, son animales muy prolíficos. Si las condiciones de temperatura y alimento son favorables pueden reproducirse durante todo el año. El período de gestación es de tan sólo 19 días, tras el cual la hembra suele dar a luz entre cuatro y siete crías por camada. Las crías nacen desnudas y con los oídos y ojos cerrados. Los primeros días se valen de su sentido del olfato y del tacto para relacionarse con la madre. En 7-10 días, se cubren de pelo y se les abren los oídos y los ojos. A la cuarta semana se destetan y empiezan a explorar los alrededores del nido. Tras 5-8 semanas, las crías maduran sexualmente. Debido a su corto período de gestación y desarrollo de las crías, las hembras pueden volver a quedarse embarazadas al poco tiempo de tener a la anterior camada. Por lo general, una sola hembra puede producir unas 8 camadas a lo largo de toda su vida, aunque si las condiciones son favorables podría producir una camada cada 28 días, lo que resulta en unas 13 camadas en un año. Los ratones tienen una longevidad de 1-2 años de vida.
- Nidificación de Ratones
Los ratones domésticos suelen vivir en comunas pequeñas, formadas por un macho dominante, un par o más de hembras adultas con sus respectivas crías y varios ratones subordinados que pueden ser de los dos sexos. Las hembras adultas contribuyen tanto a la defensa territorial como al cuidado general de la comuna. Los ratones que nidifican dentro de edificios suelen nidificar cerca de sus fuentes de alimento para que la distancia entre el alimento y el nido les exija viajes cortos. Se suelen ubicar dentro de paredes, en falsos techos, cajas, dentro de los cajones de las mesitas de noche o en las bases de hornos o neveras. En cambio, los ratones que realizan su nido en el exterior lo suelen hacer entre los deshechos o los montones de basura.
- Los Ratones y su alimentación
Los ratones son animales omnívoros, es decir, pueden comer casi cualquier cosa. Sus alimentos favoritos son las semillas y los cereales. También les gustan mucho los alimentos dulces, como la mantequilla de cacahuete o el chocolate. Tienen una gran resistencia a la falta de agua. En condiciones normales beben unos 3-9 ml de agua al día, pero si no la encuentran pueden vivir largas temporadas sin beber, obteniendo el agua necesaria únicamente de los alimentos que ingieren. Suelen alimentarse durante la noche, especialmente en zonas oscuras que les den la sensación de estar protegidos. Son animales muy desconfiados. Suelen trazar rutas de los distintos puntos de alimentación hasta el nido, memorizando cada uno de los elementos que se encuentran entre los dos puntos. En el momento en que alguno de los elementos habituales cambia de lugar o desaparece, lo investigan con cautela.
- Rastros de presencia de ratones
Los principales signos de la presencia de roedores en un edificio suelen ser los mismos que para cualquier roedor comensal.
Presencia de excrementos. En el caso del ratón doméstico, los excrementos miden unos 3-6 mm y tienen forma de rodillo.
Presencia de nidos con crías.
Ruidos de roer. Especialmente durante la noche, que es cuando están más activos, se pueden oír ruidos de cuando roen o, si hay crías, chillidos agudos.
Marcas de grasa. Los ratones suelen dejar marcas de grasa a su paso producidas por el roce de su piel sobre las superficies, sobre todo en los caminos que usan para ir del nido a las fuentes de alimento.
Ratones vivos o mu***os. Esta es la evidencia más clara de su presencia en un edificio.
Olor a o***a. Los ratones suelen marcar su territorio con o***a, por lo que las zonas de alimentación preferidas suelen oler fuertemente a amoníaco.
- Los Ratones son un riesgo para la salud
La actividad roedora de estos animales puede causar graves daños estructurales y eléctricos en los edificios afectados. Además, pueden constituir un vector de transmisión de enfermedades a los humanos como la rabia, el cólera, la peste, la hepatitis o la salmonelosis.
El contagio de enfermedades se puede producir por contacto directo a través de una mordedura o de forma indirecta por la ingesta de alimento o agua contaminada que haya estado en contacto directo con los roedores o sus excrementos.