09/07/2020
Nuestros cubrebocas están confeccionados con tela con fibra de carbono al 3.5%, son parte de nuestro equipo de protección personal para laboratorio de microbiología y virología o cuarto limpio.
La fibra de carbono le da la característica de ser dieléctrico y no tener adherencia de microparticulas, evitando así que al tocarnos involuntariamente, nos contaminemos con esas partículas infectantes (bacterias, virus).
Al ser dieléctricos, mantienen un campo de electricidad inestable de baja intensidad pues solo conserva la energía eléctrica que produce nuestro cuerpo mas la energía eléctrica que se produce con el movimiento (cinética) siendo mayor cuando hablamos y menor cuando dejamos de hacerlo
De ésta manera, rompe los enlaces de las moléculas de los virus inactivandolos y causando su autodestrucción. Eliminando su capacidad de infectarnos.
Esto sucede en un tiempo menor a un minuto.
Por su contenido de fibra de carbono, el tejido es muy fino, permitiendo pasar solo las moléculas y no los virus, ya que la molécula del aire se mide en nanómetros, que son la millonésima parte de un micrómetro, y el virus mide 0.3 micrómetros. Los micrómetros son la millonésima parte de un milímetro.
El poro de ésta tela es muy fino, permitiendo el paso del oxígeno mas no el de un virus. (Es como si el poro fuera nuestra boca, el oxigeno una uva y el virus un racimo de uvas, puede entrar una uva pero no el racimo completo). Es re-utilizable a 100 lavadas. Y se lava sólo con jabón neutro, sin cloro ni suavizantes. No se plancha ni se somete a calor para esterilizar.
Hay tamaño 0-3 años, 4-9 años y para adulto en mediano y grande. Cubre desde la oreja, sobre la nariz y la barba o barbilla.
El diseño es ergonómico para adaptarse a cualquier tipo de nariz o rostro.