07/06/2015
Aphis craccivora (izq. forma haptera, der. forma alada)
Aphis craccivora o pulgón de las leguminosas (pulgón del poroto) tiene el cuerpo de forma globosa a piriforme, de tamaño mediano, las hembras ápteras de 1,4 a 2,0 mm y las aladas de 1,4 a 1,9 mm. El color general de los ápteros es negro a negro verdoso muy brillante, reluciente, que se debe a una placa discal muy desarrollada; tiene ojos rojos. Además se encuentra cubierto por una cerosidad blanco azulado pulvurulenta. Los cornículos o sifones son siempre mayores que la cola, y sus patas son negras y blancas. Los alados carecen de la placa abdominal que tienen los ápteros. Las antenas no alcanzan los dos tercios del largo del cuerpo. El extremo de las tibias, la cauda y los cornículos/sifones son negros.
Se alimenta de la savia de diversas plantas de varios géneros: Retama, Robinia, Citrus (cítricos), Hedera (Hiedra, 15 especies de plantas perennes, leñosas y trepadoras.), Jacaranda. También ataca todo tipo de plantas ornamentales, herbáceos (intensivos y extensivos), todo tipo de legumbres (haba, alfalfa, lentejas) y todo tipo de hortalizas cereales. Esta savia la puede obtener casi de cualquier parte de la planta. Ataca desde retoños, brotes tiernos y hojas (por las dos caras), pero también la flores y el tronco, ramas laterales, centrales o zona apical.
Hiberna como huevo. Las primeras ninfas comienzan a ser visibles a principios de primavera. Dichas larvas se desarrollan y dan lugar a hembras que por partenogénesis originan nuevos individuos. Algunos de ellos serán hembras añadas destinadas a colonizar nuevas plantas cercanas. A partir de este momento se suceden las generaciones, aumentándola población de manera explosiva y exponencial a medida que se llega al verano.
Generan múltiples generaciones anuales. Siempre que las condiciones climáticas y/o de disponibilidad. De alimento sean favorables, los pulgones intentaran aumentar su población de la forma más rápida posible, vale decir, reproducción asexual (partenogénesis). En condiciones desfavorables se reproducen sexualmente y la hembra deposita huevos sobre la planta, completando el ciclo.
En el cultivo forma densas colonias en donde se pueden encontrar adultos, ápteros y alados, y en su mayoría formas juveniles o ninfas. Las plantas muy atacadas presentan una sustancia melosa pegajosa excretada por los pulgones (melaza) por lo que suele instalarse el hongo “negrilla” además de ser un excelente vector de una enorme cantidad de virus
Control: La prevención es fundamental. Aphis craccivora se introduce en todas las cavidades posibles de la planta, pudiendo ser literalmente inaccesible para el retiro de sus cadáveres luego de usar insecticidas. Es uno de los áfidos más comunes en las zonas subtropicales y tropicales, formando colonias que literalmente pueden diezmar cultivos al cabo de un par de meses o semanas. Por ello hay que estar al pendiente tanto de los brotes como de los huevos de estos. Dreco es idóneo en esto, al atraer depredadores que se alimentan tanto de sus huevos, fase larval y adulta, eliminando todo rastro de estos en el cultivo. Así ahorras tiempo, ya que su aplicación es foliar una vez por semana. No deja residuos en la planta o el sustrato. No deja residuos ni de la plaga ni del producto, puede ocuparse en cualquier fase de desarrollo del pulgón o la planta, pues actúa como una señal para los receptores de los coccinelidos o chinitas, atrayéndolos a comer o a poner sus huevos. Todos los estados larvales, y los adultos, son voraces depredadores de pulgones e ingieren de todos los lugares donde puedan ocultarse, disminuyendo varias colonias de pulgones a nada, si se usa entre septiembre y abril. Si se usa todo el año es efectivo como preventivo para la eliminación de huevos y adultos resistentes. Esto dado muchas chinitas pierden constantemente sus escondites de hibernación teniendo que nutrirse para buscar otro lugar donde hacerlo. (por eso se ve alguna "chinita perdida" entre finales de otoño e invierno). Dreco es una señal fitohormonal que perciben los coccinélidos y algunas pequeñas avispas (que parasitan pulgones), que dan un aviso: ahí hay alimento/animal huésped, según sea el caso del receptor.